Tres productos biológicos que probablemente desconozcas

En: Nutrición y alimentación 21/08/2017 Comentario: 0

Cuando nos disponemos a comprar en un supermercado ecológico online, a veces nos entran dudas: ¿Cómo puedo cocinar un ingrediente del que nunca había oído hablar? ¿Cuáles son las propiedades de una semilla nueva? ¿Por qué debería incluirla en mi dieta si hasta el momento nunca lo he hecho? 

Para ayudaros, hoy os damos algunas razones para que os animéis a probar nuevos productos que llevarán nuevos sabores a vuestros platos, diferentes texturas y propiedades nutricionales muy beneficiosas para vuestro organismo.

Semillas de chía, deliciosas y nutritivas 

Si todavía no has oído hablar de los beneficios de las semillas de chía, te los resumiremos brevemente: Una de las ventajas de estas semillas blancas y negras que provienen de una planta perteneciente a la familia de la menta, es su gran versatilidad. Pueden ser incluidas en multitud de platos; tanto dulces como salados, se pueden añadir en las sopas, en purés, en guisos, en yogur, en pan, galletas, ensaladas… ¡y su sabor es delicioso!

La chía (muy consumida en las sociedades maya y azteca) tiene numerosas vitaminas, minerales, proteínas, calcio, antioxidantes, fibra y ácidos grasos. Tampoco contiene gluten y puede ser tomada por celiacos.

Semillas de cáñamo, un gran suplemento nutricional 

Estas semillas están muy indicadas para prevenir enfermedades cardiovasculares. Ayudan a proteger el sistema inmunológico y son un buen antioxidante debido a su alta cantidad en ácidos grasos y vitaminas A, B, C, D y E.

También es ideal que las consuman las personas que siguen una dieta vegetariana porque las semillas de cáñamo tienen un alto nivel de proteínas vegetales con todos los aminoácidos esenciales. También aportan minerales, calcio, fósforo y hierro.  Se pueden consumir de diferentes maneras: enteras, germinadas, en harina o después de haberlas triturado.

¿Qué es el bulgur y cómo se prepara? 

Este ingrediente se obtiene a partir del trigo. Para conseguir el bulgur se introducen los granos de trigo en agua y se remueve de forma lenta. Cuando se han cocido, se escurren y se dejan secar. Después se machacan y se rompen en trozos, se quita el salvado, se tamizan y se dejan al aire libre algunos días más. Dependiendo de su tamaño se clasifica entre grueso, fino o muy fino.

Este alimento es muy popular en la cocina oriental y con el grano más fino se prepara el conocido tabulé. Su aspecto es similar al arroz (aunque parece más irregular) y se prepara de forma parecida: Una medida de este ingrediente debe hervirse en el doble de cantidad de agua. El bulgur de grano fino se cocina de forma muy rápida y sencilla y puede estar listo en cinco u ocho minutos. Con él se pueden preparar ensaladas frías, sopas o incluso hamburguesas o albóndigas vegetales.

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